12 claves para hacer más rentable tu negocio

Peter F Drucker, el padre de la gestión empresarial moderna, nos indica muchas de las claves para solucionar problemas de dirección y liderazgo para los líderes de hoy y para aquellos que esperan serlo y quieren contar con un método de gestión simple que les guie para entender sus acciones, el porqué y el qué deben hacer para conseguir su éxito.

Esta guía básica pretende reflejar los pasos a seguir para no poner en marcha o realizarte  una autoevaluación en tu empresa o negocio. Para ello, vamos a darte unas pautas basadas en el área de la planificación, ejecución evaluación y mejora.

 

¿Por qué evaluarnos?

El proceso de autoevaluación es un método para evaluar lo que estás haciendo, por qué lo estás haciendo y qué es lo que deberías hacer para mejorar los resultados de tu empresa.

No puedes llegar a alcanzar una definición concreta de los resultados sin tener en cuenta tus clientes. Son el eje central de tu actividad empresarial. En los negocios un cliente es alguien que tienes que satisfacer. Si no lo haces, no tendrás buenos resultados y muy pronto no tendrás negocio. La clave está en conocer lo que valora esas personas o grupos de personas, en satisfacer necesidades, deseos y aspiraciones.

El peligro lo tendrás cuando actúes basándote en “creer tú, lo que tus clientes necesitan y demandan”.

 

¿Qué debes hacer hoy para conseguir los resultados del mañana?

 

La planificación no es el resultado, es el proceso continuo de fortalecer lo que funciona y abordar lo que no funciona. La fijación de objetivos, la valoración del rendimiento, los resultados a través del feedback sistemático y de hacer los ajuste necesarios a medida que cambian la condiciones, son tus funciones como directivo y como líder, por ello no debes descuidar en ningún momento.

Planificación

 

¿Cuál es tu misión?

La misión define la razón de ser de tu empresa, el para qué haces lo que haces y por qué. Cuando defines la misión, dicta el camino para hacer lo correcto ahora y en el futuro, de forma que todos en la organización puedan decir “lo que hago sirve para conseguir el objetivo”,

La visión

La visión define los objetivos a largo plazo. ¿Dónde nos gustaría estar dentro de 5 o 10 años? ¿Cómo nos gustaría que nos vieran? La visión inspira a los equipos y marca la dirección a la que debemos dirigirnos.

 

Nuestros valores

Los valores hablan de nuestros principios, nuestra empresa, nuestros líderes, nuestros equipos creen. Ello prevalecerá por encima de todo y como los dos anteriores puntos inspiran y motivan a la organización.

No deben ser definiciones que escribamos en nuestras web para que queden bonito. Esta filosofía que defináis debe verse reflejadas en el buen hacer de la empresa.

 

¿Quiénes son tus clientes?

La respuesta es obvia, “todos”. Tus clientes son aquellos a los que tu misión. A quien quieres vender, a quien les resuelve problemas. Pon foco, especialízate. Haz que te vean como alguien único que les entiendes. Si eres un generalista, será muy difícil que te aprecien como alguien diferente que les resuelves sus problemas y le aportas soluciones específicas a sus necesidades, deseos y retos.

 

La propuesta de valor

¿Qué le aportas a tu cliente diferente a tu competencia? ¿Qué valora tu cliente de tu producto o servicio? ¿Qué necesitas saber de tu cliente? ¿Cómo lo puedo conseguir incrementar mi conocimiento en relación a las necesidades de mi cliente? ¿Qué satisface las necesidades, deseo y aspiraciones de mi cliente? Son preguntas que tan solo te las puede responder tu cliente. Cuando las conozcas habrá dado con el dedo en la llaga.

 

Mi competencia

No dejes a tras quienes son tus competidores, vigílalos, aprende a conocer que es lo que hacen, como lo hacen, cuál es su estrategia comercial, y copia, mejorando todo lo que ellos hagan o utilizándolo en su contra.

 

Mi situación actual

Para llegar a la visión, a tus objetivos, debes conocer en donde estas, tu situación actual. Para ello te recomiendo que hagas un análisis de tus fortalezas como empresa, tus debilidades que debes mejorar, las oportunidades que te brinda el mercado para aprovecharlas y las amenazas que deberá afrontar, para alcanzar y establecer la estrategia apropiada.

 

Comunicación y Promoción

Ahora, tras haber hecho una reflexión y evaluación de tu negocio te debes poner manos a la obra con tu estrategia. Pregúntate: ¿Cómo me voy a dar a conocer? ¿Cuál van a ser los medios de difusión de cada uno de mis segmentos de mercado? ¿Cuál va a hacer mi estrategia y canal de comunicación para cada mercado? ¿Voy a utilizar un canal de distribución? ¿Usaré internet? ¿Será un equipo de ventas propio? Todas estas preguntas te ayudarán a definir tu estrategia, y con ello, márcate objetivos medibles, alcanzables, motivadores y en un marco de tiempo ajustable.

 

Cómo te relacionas con tu cliente

Al igual que con la promoción desarrolla un plan de fidelización con tus clientes. ¿Cómo va a ser tu relación con ellos? ¿Tienes un local? ¿Cuál será el trato? ¿La relación será por internet? ¿Se trata de un autoservicio? Piensa y define nuevos objetivos de mejora que te ayuden a desarrollar tu gestión.

 

El presupuesto

La palabra lo dice, presupuesto se trata de definir los gastos mensuales, las inversiones a corto y largo plazo, la forma de cómo vas a generar riqueza y fuentes de ingresos recurrentes. Ayúdate de un Excel y piensa, en cuanto tienes que facturar y en qué, para poder hacer frente a tus gastos mensuales, una reserva de al menos 6 meses, las amortizaciones derivadas de la inversión y los beneficios esperados.

 

Ejecución

Ahora viene lo más importante, el plan de acción, tras haber desarrollado todo un plan estratégico, con una misión bien definida, la visión y objetivos a corto plazo debes ejecutar lo planificado. Para ello nos ayudaremos del Plan de acción una herramienta que te ayudará a desarrollar cada uno de los pasos que deberás dar para ejecutar la estrategia de cada uno de los objetivos definidos a corto plazo. Para ejecutar debes estar bien organizado, establecer mapas de procesos, procedimientos, trabajar en equipo, crear buen clima, etc.

 

Evaluación

Los que no se puede medir, no se gestiona y lo que no se gestiona, no se mejora. Por lo tanto, aquello que no puedas medir elimínalo de tus acciones. Todas las tareas y objetivos que te marques deben ser medidos. Para ello te recomiendo utilices el cuadro de mandos de KPI (indicadores claves), con ello medirás con cierta frecuencia lo planificado y analizar los resultados.

 

Corrige y sistematiza

Tras la medición, viene la corrección, actúa sobre los resultados obtenidos de tu cuadro de mando, ajusta tu plan, corrige lo que consideres oportuno y si todo funciona bien, según lo previsto, sistematiza, se trata de crear un hábito de trabajo que te permitirá dormir tranquilo sobre lo planificado.

 

 

Ahora, si necesitas ayuda o quieres ampliar los conocimientos de estos tip que te paso, llámanos. En Innova&Solución contamos con profesionales y herramientas de gestión que te ayudarán a poner en marcha todo lo expuesto en esta guía.

 

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